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Emprendimientos

Gabriel García Márquez y la Crisis Subprime

Enviado por Leonardo Maldonado el 14 octubre, 2008 a las 10:23

Esta historia la contó Gabriel García Marquez en un evento entre escritores y cae de perilla para los tiempos que estamos viviendo...

Aquí se los dejo !

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:

-No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo. Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan.

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-Te apuesto un peso a que no la haces. Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta:

-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo. Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente.

Feliz con su peso, dice:

-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto. -¿Y por qué es un tonto? -Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo. Entonces le dice su madre: -No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: -Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice: -Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas. Entonces la vieja responde: -Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras. Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.

Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice: -¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? -¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! (Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.) -Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. -Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor. -Sí, pero no tanto calor como ahora.

Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: -Hay un pajarito en la plaza. Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito. -Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan. -Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo. -Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo.

Hasta el momento en que dicen: -Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos. Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: -Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:

-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.

 

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Sitios que enlazan este artículo:

Muy buen Post

Enviado por el mar 14/10/2008 a las 16:17
Juan José Riffo

Leo encontré muy bueno tu post y es claramente una historia para contarle a las personas cuando te preguntan sobre la crisis financiera, sobre todo para alguien que estudia una carrera como ingeniería comercial.

felicitaciones por la entrada.

 

juanjo


Hay algo mas

Enviado por Gabriel el vie 17/10/2008 a las 6:05
Gabriel

Será tan así el caso financiero ? Yo creo que le tiene harto de este material del cuento de García Márquez, pero creo que ahí hay algo más. Hemos construido un mundo que ha olvidado al hombre como centro de sus objetivos y hemos puesto la ganacia en el eje .. y nos hemos descarriado.


De todas maneras

Enviado por el vie 17/10/2008 a las 18:06
Leonardo Maldonado

Estoy claro que no es sólo estado de animo y desconfianza pero eso está ayudando.... Respecto a lo descarriados que estamos no puedo estar mas de acuerdo.... perdidos y hace rato !!!

Desde el día que vimos la verdadera verdad y "llegamos al fin de la historia" quizas desde antes...

Quizas desde que nos enfrascamos en discusiones de como resolver "todo" absolutamente todo en la cancha de los economistas...


Egos locos

Enviado por el vie 17/10/2008 a las 23:05
Macarena Carroza

Es más fácil pensar que la crisis esta en algo material y tangible, en vez de afrontar que estamos en una crisis con nuestra espiritualidad. El miedo no viene de afuera esta dentro. Nuestros egos están locos.

De seguro la señora abandonó el pueblo orgullosa, a pesar de la angustia de todos...

Un abrazo grande Leo,

 

Macarena


Me gustó

Enviado por el mié 22/10/2008 a las 18:59
Lyn-@

como un comentario "simple" puede convertirse en una "profecía", y va acorde a los tiempos que estamos viviendo, solo que nosotros no hemos salido corriendo.

 

 

 

 


La cricis subprime

Enviado por Socorro Figueroa el vie 20/02/2009 a las 0:19
Socorro Figueroa

Muy bueno, me gusto mucho.  Creo que todos deberiamos de leer esto.


Crisis García Marquea

Enviado por Lucia Aristizabal el sáb 21/03/2009 a las 9:05
Lucia Aristizabal

Hola a todos.

El mensaje es elocuente, pero la duda es si en realidad García Marquez tiene un escrito como ese.  En mi opinión es apócrifo.  Me parece pertinente el mensaje para el mometo, sin embargo dudo mucho que sea del conocido escritor. Algunos mensajes como este que circulan en internet se toman como ciertos sin que nadie los cuestione. ¿Alguien nos podrá aclarar?


Creo que el cuento ejemplifica ...

Enviado por Leoncio Baltazar el mar 07/04/2009 a las 13:37
Leoncio Baltazar

Creo que el cuento ejemplifica muy bien lo que es la especulación, la cual en los mercados financieros es muy recurrente y aplica correctamente, sin embargo hablando de las las crisis puedo afirmar que éstas tienen dos lados, la parte real y la parte especulativa y sí efectivamente este relato aplica sólo a la parte especulativa no así a la parte real que tiene sustento y evidencia en las cifras tan altas de desempleo y disminución en ventas, así que cuidado con creer que todo esta en la mente, tambien hay una realidad inegable y si no pregunten a quien a perdido su empleo o quien tiene un negocio que se ve amenazado por la baja en sus ventas.

 

Saludos.  --- " No creas todo lo que te dicen" ni tampoco creas todo lo que piensas".


crisis de verdad

Enviado por víctor hugo purón fonseca el jue 04/06/2009 a las 20:37
víctor hugo purón fonseca

¿Mala idea anunciar que te coge la crisis?

Por Víctor Hugo Purón Fonseca

      vhgato@yahoo.com

Si darse cuenta de la crisis y hablar de ella sólo se tratara de profecía autocumplida o efecto Pigmalión -como se le atribuye al Gabo tal conclusión, a partir de una fábula moderna que tiene, según veo, otro sentido-, no sería este un incendio y una estampida reales, un más que gravitante peligro sobre todos los pueblos, una monstruosa presencia cierta en la propia sala de cualquiera.

La advertencia hecha tempranamente por Carlos Marx no fue (no es), válganos, mera profecía, como la que hubiera emitido la inspiración de una madrugadora vieja en ayunas o cualquier adivinador de cábalas por afición o impulso, sino acción consciente y de praxis como veedor profundo en las entrañas de los pueblos, para que así lo definiera José Martí, y descubridor de los mecanismos socioeconómicos que provocan las crisis.

El moro alemán y universal dijo lo que dijo porque conocía profundamente y sin aspavientos cómo estaba hecha la sociedad y a dónde la conducía irremisiblemente esa forma de ser, por leyes del sistema de las relaciones entre las personas.

Incluso, para mal llevar cualquier sambenito de profeta místico, tuvo el acierto, como buen revolucionario de su tiempo, de ser lo suficientemente apasionado para imprecisar el acabose futuro con el argumento -que devino insuficiente- de las crisis cíclicas y cada vez más profundas.

Ni imaginarse podía el gran aguafiestas del capital la globalización integral contemporánea de todos los absolutos, que se ha dado en este mundo multiconectado para anunciar una crisis de nuevo tipo como es la actual: económica, financiera, alimentaria y ecológica.

Nadie, pues, ya que ni siquiera hubiera podido serlo el todopoderoso Marx, ha sido autocumplidor de su profecía ni cuco moderno de sí mismo. Lo incontrovertible es que aunque el estropicio acaece en las cúpulas financieras, sus consecuencias vienen a parar, como platos rotos que deben pagarse, a las más humildes cabañas. "Han echado basura en mi verde jardín", podría decirse con el poeta cantor Silvio Rodríguez.

El viejo metemiedos del saco sigue siendo el mismo capitalismo de antes pero más decrépito y más maldito, que convierte su real mandamás -el dinero- en papelitos desvalorizados, después que juró y perjuró que tanto valían los virtuales valores de su casino especultativo como las cosas verdaderas que se emplean para satisfacer en rigor el alma y el cuerpo de la gente.

El mismísimo que acaba con el medio ambiente y los recursos naturales, convierte la comida en combustibles mientras cientos de millones de personas no tienen que comer, deja sin trabajo a otras decenas de millones entre los cuales hay gente que incluso decide preferir estar muerto a vivir en esa locura y él mismo se agencia el pasaje sin regreso al más allá.

Ninguna mentira diría quien en el billar del pueblo comunique, aún después de fallar la carambola sencilla, que el que le vende la carne al carnicero lo hace cada vez más caro, este último ha subido a la estratósfera los precios sobre el mostrador y la vieja que antes compraba una libra ahora sólo le llega con sus quilos a cuatro onzas de piltrafa, lo cual es de por sí algo bastante extraordinario.

Por el contrario, hace bien en avisar sin alarmismo irresponsable, pero con precisión objetiva, a los despreocupados parroquianos del billar que esta misma tarde el pueblo de hace un rato no será el mismo, y que la solución no es pegarle candela e irse con los cheles a otra parte, a una supuesta tierra dorada "fuera de esta mierda llena de egoísmo" -también aprovechando a otro inspirado cantautor cubano-, sino rebuscar en casa propia esas grandes riquezas que les permitan seguir viviendo en él.

Un patíbulo o similar remedio radical de caballo, quería Martí en los pueblos para quien no les dijera a tiempo la verdad.


pelicula presagio

Enviado por julio demuner el jue 09/09/2010 a las 0:39
julio demuner

en realidad lo de que Garcia Marquez lo conto es mas bien una leyenda, auqnue el si ideo una historia asi, y es el guio de la pelicula mexicana de Luis Alcoriza "PRESAGIO" de 1972,que el escrbio junto con el director y cuya historia es harto parecida. saludos y les invito a verla ,una joyita que valoraran


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